Más triste que nunca hoy noto tu mirada
y son más delgados tus brazos, junto a las rodillas.
Escucha: lejos muy lejos, en los lagos de Chad
deambula la grácil jirafa.
Le fue dada esta gracia armoniosa y la finura,
y un mágico dibujo adorna su pelaje,
con el cual solo la luna se atreve a comparar
cuando se quiebra y se mece en las aguas del amplio lago.
Distante, se parece a las velas multicolores de los barcos,
y su correr es tan suave como el vuelo alegre de los pájaros.
Yo sé, que la tierra percibe infinidad de maravillas
cuando, en el ocaso, la jirafa se oculta en la gruta de marmol.
Conozco buenos cuentos de las mágicas tierras,
de la doncella morena, de la pasión del joven guerrero,
pero tú, que por largo tiempo respiraste la niebla pesada,
no deseas creer en nada, excepto en la lluvia.
¿Y cómo te hablaré del jardín tropical,
de las palmeras esbeltas, del olor a las hierbas extrañas...?
¿Estás llorando? Escucha: lejos, en los lagos de Chad,
deambula la grácil jirafa.
22.11.09
14.11.09
Una chica
Imagino que despierto
y vos estás ahí
con los ojos
cerrados
sos la más linda del planeta
o una compañera de tren sin trenes
ni paisajes
que nos miren desde
otro lado.
Imagino que despierto
después
de la misma pesadilla
y vos estás ahí
sola
las alas de un pájaro dormido al nacer
y el pelo revuelto
quizá.
(Canción que vuelve a empezar
y acompaña a una mujer
perdida a través del bosque.)
Imagino que despierto
y estás nueva,
una lluvia próxima
una mirada
desafiante
para que tal vez
yo siga peleando
unos minutos
más.
Al fin despierto
y vos no estás
y es otra vez la misma pesadilla.
Pero nosotros
somos aún
(sin adivinarlo)
algo destruido
que ya
no se puede romper.
y vos estás ahí
con los ojos
cerrados
sos la más linda del planeta
o una compañera de tren sin trenes
ni paisajes
que nos miren desde
otro lado.
Imagino que despierto
después
de la misma pesadilla
y vos estás ahí
sola
las alas de un pájaro dormido al nacer
y el pelo revuelto
quizá.
(Canción que vuelve a empezar
y acompaña a una mujer
perdida a través del bosque.)
Imagino que despierto
y estás nueva,
una lluvia próxima
una mirada
desafiante
para que tal vez
yo siga peleando
unos minutos
más.
Al fin despierto
y vos no estás
y es otra vez la misma pesadilla.
Pero nosotros
somos aún
(sin adivinarlo)
algo destruido
que ya
no se puede romper.
9.11.09
CUATRO
El mar electrizado
Y las piletas de ballenas clavadas
Levando el ancla
Las cuatro estaciones van a la isla de Pascua
Allí sin florecer me esperas
Al despertar te elevas
Tu vida es una hostia matinal
Y escucho graznar el águila en la roca natal
Entre sombras que pasan
Se desprenden del pecho los recuerdos
Esos navíos han levado el ancla
Yo te envío los corderos nativos de mis versos
En medio del Pacífico enmohecido
La Isla de Pascua es un ramo
Que muere todos los años
Allá En La Vida Los Adioses
Y tú
desnuda entre tus brazos
Durmiendo sobre cuatro horizontes.
Y las piletas de ballenas clavadas
Levando el ancla
Las cuatro estaciones van a la isla de Pascua
Allí sin florecer me esperas
Al despertar te elevas
Tu vida es una hostia matinal
Y escucho graznar el águila en la roca natal
Entre sombras que pasan
Se desprenden del pecho los recuerdos
Esos navíos han levado el ancla
Yo te envío los corderos nativos de mis versos
En medio del Pacífico enmohecido
La Isla de Pascua es un ramo
Que muere todos los años
Allá En La Vida Los Adioses
Y tú
desnuda entre tus brazos
Durmiendo sobre cuatro horizontes.
6.11.09
LOS JUMBLIES
I
Se fueron al mar en un Tamiz, pues sí,
En un Tamiz se fueron al mar:
¡Pese a lo que sus amigos dijeran,
Una mañana de invierno, un día tormentoso,
En un Tamiz se fueron al mar!
Y cuando el Tamiz empezó a dar vueltas y vueltas,
Y todos gritaban: “¡Que se van ahogar!”,
Ellos exclamaron: “¡Nuestro Tamiz no es grande,
Pero nos importa un carajo! ¡Nos importa un cuerno!
¡En un Tamiz iremos al mar!".
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
II
Navegaron en un Tamiz, pues sí,
En un Tamiz navegaron deprisa,
Con sólo un bonito trapo de color verde guisante,
Atado con una cinta a modo de vela
Al mástil de una pequeña pipa de tabaco;
Y cuantos los veían marchar decían:
“¡Oh, se van a cansar pronto, ya sabes!
Pues el firmamento está oscuro, y el viaje es largo,
Y pase lo que pase, ¡es un absoluto error
Navegar tan deprisa en un Tamiz!”.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
III
El agua pronto entró, pues sí,
El agua pronto entró;
Y para estar secos, se cubrieron los pies
Con un papel rosa bien plegado,
Y lo abrocharon con un alfiler.
Y pasaron la noche en un tarro de loza,
Y todos dijeron: “¡Qué listos somos!
¡Aunque el firmamento esté oscuro, y el viaje sea largo,
Nunca creeremos que fuimos imprudentes y nos equivocamos,
Mientras giremos en nuestro Tamiz!”.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
IV
Y navegaron toda la noche;
Y cuando se puso el sol,
Silbaron y trinaron una canción de luna
Al sonido retumbante de un gong de cobre,
Bajo la sombra de las montañas pardas.
“¡Oh Timballo! ¡Qué felices somos,
Viviendo en un Tamiz y en un tarro de loza,
Y toda la noche a la pálida luz de la luna,
Navegamos con una vela de color verde-guisante,
Bajo la sombra de las montañas pardas!”.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
V
Navegaron hacia el mar del Oeste, pues sí,
A una tierra cubierta toda de árboles,
Y compraron una Lechuza y una útil Carreta,
Y una libra de Arroz, y una Tarta de Arándano,
Y una colmena de Abejas plateadas.
Y compraron un Cerdo, y algunas Grajillas verdes,
Y un bonito Mono con patas de pirulí,
Y cuarenta botellas de Ring-Bo-Ree,
Y un sinfín de Queso de Stilton.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
VI
Y a los veinte años regresaron,
A los veinte años o más,
Y todos dijeron: “¡Qué altos se han hecho!
Pues han estado en los Lagos, y en la Zona Terrible,
Y en las colinas del Chankley Bore”;
Y bebieron a su salud, y les ofrecieron una fiesta
Con pasteles hechos de hermosa levadura;
Y todos dijeron: “¡Si vivimos,
También nos iremos al mar en un Tamiz,
A las colinas del Chankley Bore!
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
Se fueron al mar en un Tamiz, pues sí,
En un Tamiz se fueron al mar:
¡Pese a lo que sus amigos dijeran,
Una mañana de invierno, un día tormentoso,
En un Tamiz se fueron al mar!
Y cuando el Tamiz empezó a dar vueltas y vueltas,
Y todos gritaban: “¡Que se van ahogar!”,
Ellos exclamaron: “¡Nuestro Tamiz no es grande,
Pero nos importa un carajo! ¡Nos importa un cuerno!
¡En un Tamiz iremos al mar!".
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
II
Navegaron en un Tamiz, pues sí,
En un Tamiz navegaron deprisa,
Con sólo un bonito trapo de color verde guisante,
Atado con una cinta a modo de vela
Al mástil de una pequeña pipa de tabaco;
Y cuantos los veían marchar decían:
“¡Oh, se van a cansar pronto, ya sabes!
Pues el firmamento está oscuro, y el viaje es largo,
Y pase lo que pase, ¡es un absoluto error
Navegar tan deprisa en un Tamiz!”.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
III
El agua pronto entró, pues sí,
El agua pronto entró;
Y para estar secos, se cubrieron los pies
Con un papel rosa bien plegado,
Y lo abrocharon con un alfiler.
Y pasaron la noche en un tarro de loza,
Y todos dijeron: “¡Qué listos somos!
¡Aunque el firmamento esté oscuro, y el viaje sea largo,
Nunca creeremos que fuimos imprudentes y nos equivocamos,
Mientras giremos en nuestro Tamiz!”.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
IV
Y navegaron toda la noche;
Y cuando se puso el sol,
Silbaron y trinaron una canción de luna
Al sonido retumbante de un gong de cobre,
Bajo la sombra de las montañas pardas.
“¡Oh Timballo! ¡Qué felices somos,
Viviendo en un Tamiz y en un tarro de loza,
Y toda la noche a la pálida luz de la luna,
Navegamos con una vela de color verde-guisante,
Bajo la sombra de las montañas pardas!”.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
V
Navegaron hacia el mar del Oeste, pues sí,
A una tierra cubierta toda de árboles,
Y compraron una Lechuza y una útil Carreta,
Y una libra de Arroz, y una Tarta de Arándano,
Y una colmena de Abejas plateadas.
Y compraron un Cerdo, y algunas Grajillas verdes,
Y un bonito Mono con patas de pirulí,
Y cuarenta botellas de Ring-Bo-Ree,
Y un sinfín de Queso de Stilton.
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
VI
Y a los veinte años regresaron,
A los veinte años o más,
Y todos dijeron: “¡Qué altos se han hecho!
Pues han estado en los Lagos, y en la Zona Terrible,
Y en las colinas del Chankley Bore”;
Y bebieron a su salud, y les ofrecieron una fiesta
Con pasteles hechos de hermosa levadura;
Y todos dijeron: “¡Si vivimos,
También nos iremos al mar en un Tamiz,
A las colinas del Chankley Bore!
Lejanas y escasas, lejanas y escasas,
Son las tierras donde los Jumblies viven;
Sus cabezas son verdes, sus manos azules,
Y se fueron al mar en un Tamiz.
5.11.09
Shelley
A los veinte el único
espíritu libre de que he oído era Shelley,
Shelley que escribió tratados a favor
del ateísmo, del amor libre, de la emancipación
de las mujeres, de las abolición de la riqueza y la clase
y poemas al arrobamiento del amor romántico,
Shelley, el que, lo supe más tarde, quizá
demasiado tarde, se volvió a casar con Harriet,
embarazada ya de su segundo hijo,
y unos meses después se fugó con Mary,
ya embarazada, llevándose
a la hermanastra de Mary, Claire
que casi seguro también fue su amante
y en esta malaise à trois que Shelley
había imaginado que sería "un paraíso de exiliados",
vivieron junto al espectro de Harriet,
que se ahogó en el Serpentine,
y el de la media hermana de Mary Fanny,
que se suicidó quizá por el amor
no correspondido de Shelley y con los espíritus
de los adorados pero muy descuidados
niños concebidos por accidente
en la búsqueda de Eros -de Harriet
Ianthe y Charles, negados a Shelley
y entregados a padres adoptivos, de Mary
Clara, muerta al año, de ella misma
Willmose, favorito de Shelley, muerto a los tres, Elena,
la bebé de Nápoles, casi seguro
del propio Shelley, a la que “adoptó”
y abandonó, muerta al año y medio,
Allegra, la hija de Byron y Claire,
a la que Byron envió al convento
de Bagnacavallo a los cuatro, muerta a los cinco -
y en aquellos días, antes
de saber nada, yo pensaba que seguía a Shelley
que pensaba que estaba siguiendo al deseo radiante.
espíritu libre de que he oído era Shelley,
Shelley que escribió tratados a favor
del ateísmo, del amor libre, de la emancipación
de las mujeres, de las abolición de la riqueza y la clase
y poemas al arrobamiento del amor romántico,
Shelley, el que, lo supe más tarde, quizá
demasiado tarde, se volvió a casar con Harriet,
embarazada ya de su segundo hijo,
y unos meses después se fugó con Mary,
ya embarazada, llevándose
a la hermanastra de Mary, Claire
que casi seguro también fue su amante
y en esta malaise à trois que Shelley
había imaginado que sería "un paraíso de exiliados",
vivieron junto al espectro de Harriet,
que se ahogó en el Serpentine,
y el de la media hermana de Mary Fanny,
que se suicidó quizá por el amor
no correspondido de Shelley y con los espíritus
de los adorados pero muy descuidados
niños concebidos por accidente
en la búsqueda de Eros -de Harriet
Ianthe y Charles, negados a Shelley
y entregados a padres adoptivos, de Mary
Clara, muerta al año, de ella misma
Willmose, favorito de Shelley, muerto a los tres, Elena,
la bebé de Nápoles, casi seguro
del propio Shelley, a la que “adoptó”
y abandonó, muerta al año y medio,
Allegra, la hija de Byron y Claire,
a la que Byron envió al convento
de Bagnacavallo a los cuatro, muerta a los cinco -
y en aquellos días, antes
de saber nada, yo pensaba que seguía a Shelley
que pensaba que estaba siguiendo al deseo radiante.
1.11.09
Bajé dándote el brazo
Bajé, dándote el brazo,
un millón de escaleras por lo menos
y ahora que no estás queda el vacío en cada uno de los escalones.
Aun así fue breve nuestro largo viaje.
El mío continúa todavía, y ya no me hacen falta
conexiones, reservas,
subterfugios, esas humillaciones del que cree
que lo real es eso que se ve.
Un millón de escaleras bajé dándote el brazo,
y no porque quizá con cuatro ojos se pueda ver mejor.
Bajé con vos porque sabía que de nosotros dos,
las únicas pupilas verdaderas, por más nubladas que estuviesen,
eran las tuyas.
un millón de escaleras por lo menos
y ahora que no estás queda el vacío en cada uno de los escalones.
Aun así fue breve nuestro largo viaje.
El mío continúa todavía, y ya no me hacen falta
conexiones, reservas,
subterfugios, esas humillaciones del que cree
que lo real es eso que se ve.
Un millón de escaleras bajé dándote el brazo,
y no porque quizá con cuatro ojos se pueda ver mejor.
Bajé con vos porque sabía que de nosotros dos,
las únicas pupilas verdaderas, por más nubladas que estuviesen,
eran las tuyas.
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